Fuera de la Caja

Armando mi rompecabezas personal con objetos guardado. Los expongo sobre el rosado del pasado y el naranja que los mueve. Al fotografiarlos pasan a otro estado en la memoria, se revive el momento, se evoca la sensación y renueva el sentimiento de felicidad, son más de 33 y algunos se repiten, pero con estos te lo cuento, me desprendo, y los embalo fuera de la caja.

Panoramas

Mi visión en proporciones, que contemplo desde un mismo punto, me detengo y los guardo en el tiempo.

Acacio y Sagrario

En un día de verano, con dedicación y sencillez, prepararon la celebración de su boda de oro, rejuvenecieron su amor, en compañía de sus familiares, seres queridos y buenos amigos, que con gracia animaron la fiesta.


Dedicado en su honor y en su memoria. Una familia que me acogió como parte de ella, no me queda más que agradecer y expresar mi más sincero cariño para toda la familia Talavan.

¿Quién eres?

Observando el rincón, te descubro, me asombro.
Transmites tranquilidad solo con verte.
Siento tu luz.

Traes un mensaje y me produce ansiedad no descifrarlo.

Siento escalofrió, siento tu presencia y necesito razonar.

Reconozco tus alas, tus plumas.

Resonancia Onírica

Me sumerjo en lo profundo, bajo la corriente.
Oscilo entre tiempos.

Alucino con burbujas
las muevo de un lado hacia el otro
mezclando recuerdos con visiones.

Veo mi reflejo en el horizonte
estallado en luces
de luceros reflectantes.

Utensilĭa

Nacen bajo la misma concepción de La Bauhaus, sobre: “el funcionalismo y la creencia de que si algo se proyecta para sus fines peculiares, podrá parecer bello por sí mismo”.

Ernst Gombrich.

La Sardina de Naiguatá

Como todos los años aquí me tienen en el cierre de las fiestas de carnaval, en el estado Vargas, en un pueblo de la costa venezolana llamado Naiguatá, donde su gente realiza esta manifestación y expresión popular como una parodia, simulando por las calles del pueblo mi entierro.

Mis Columnas

Dispuestas como soportes verticales y vitales, sostienen la estructura, de los jardines, de la naturaleza, de mi paisaje.

Desnuda Flamenca

Si bien es cierto que el traje de flamenca es el vestido con el que florece la bailaora, tradicionalmente con una estructura, sustentada en un cuerpo entallado sobre el perfil de la cadera y una falda de volantes, ahora se lo ha despojado en el rincón del tablao.

Con temperamento fogoso del jaleo la bailaora convierte la representación en una comunicación emocional, proyecta elegancia y energía intensa con encanto misterioso e inefable. Te acompaño con las palmas en esta juerga desnuda flamenca.

Modelo: Nia Pérez Herrera.

Carrito

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